Santos Guerra en su libro "La pedagogía contra Frankenstein" nos habla del optimismo. Dice que el optimismo es tan sustancial para la educación como mojarse para el que va a nadar. Además, cita a Savater: "Sin optimismo podemos ser buenos domadores, pero no buenos educadores" y también a Meirieu: "La educabilidad se rompe en el momento en que pensamos que el otro no puede aprender y que nosotros no podemos ayudarle a conseguirlo". Yo no sólo estoy completamente de acuerdo, sino que pienso que dicho optimismo hay que aplicarlo a la vida en general. Y en estos momentos, cuando se acercan las temidas oposiciones debo hacerlo más que nunca, ya lo decía Van Gaal: "Siempre positivo nunca negativo".Educar a través del cine es posible...
No sé, por qué todavía no he leído esto
Cuánto tiempo hace que nos sorprendieron con Buddy Holly, todavía tengo el vinilo por ahí...ahora vuelven homenajeando a las estrellas de youtube...


