martes, 16 de octubre de 2007

Esa enfermedad llamada improvisación...

Hoy he hablado con mi buen amigo Pedro sobre un entrenamiento de natación que parece ser hicieron ayer en su club. La verdad es que dejaba bastante que desear y parecía sujeto a la más esperpéntica improvisación. Parece mentira que todavía haya gente que no haya escuchado hablar de la palabra planificación o programación.

Albert Einstein, científico alemán (1879-1955) dijo una vez: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo", a lo que yo añado, "...y si no quieres hacer siempre lo mismo, tendrás que planificar o programar" o como quieras llamarlo. Si no planificas terminas haciendo lo de siempre y si de eso que haces o a lo que te dedicas dependen otras personas (natación) acabas por aburrir, desmotivar y provocar más abandonos que el Grand National.
La educación física no es una excepción, sino todo lo contrario, en ella es imprescindible planificar y programar si queremos conseguir un desarrollo integral de nuestro alumnado. Además, debemos hacerlo con coherencia desde lo general (programación) a lo concreto (sesión).
Planificar en el contexto escolar, es una continua y secuencial toma de decisiones en base al resultado de un sistemático proceso de análisis de la realidad en la que se está operando.
Para explicar las fases de la planificación, voy a utilizar como ejemplo la natación por aquello de la nostalgia y porque he comenzado el comentario con ella (es que se me va la vena entrenadora).
Para planificar hay que pasar por unas fases:
1. Se analiza el contexto en el que se va a actuar (¿qué tengo?): tengo nadadores absolutos, piscina de 25m, gimnasio, etc.
2. Se determinan unos objetivos a cumplir (¿qué quiero?): que todos bajen de 55" en 100L.
3. Se eligen los contenidos más idóneos y los recursos más convenientes (¿cómo lo hago?): contenidos (técnica, AE1, AE2, AE3, ANLac, ANalac, Fmax, etc), recursos ( nado continuo, series, repeticiones, todo tipo de material de natación, horario piscina, horario gimnasio, etc.).
4. Elección de estrategías apropiadas para conseguir esos objetivos y contenidos (¿cómo lo hago? segunda parte): mejor 2 objetivos por sesión que 4, velocidad antes que aeróbico, etc.
5. Diseño y organización de actividades o tareas, incluida la evaluación (¿cuándo y cómo concreto todo esto?): series cortas, series largas, sólo pies, sólo brazos, etc. Test de velocidad, test aeróbico, etc. ¿Cúando hago más aeróbico y cuándo más velocidad?
6. Evaluación de todo el diseño y desarrollo para tomar decisiones al respecto (¿qué ha salido bien? ¿qué ha salido mal? y ¿por qué?): este es el paso más importante porque el que se lo salta se vuelve a dar de bruces con la frase de Einstein, igual que hace el entrenador de Pedro...

Nuevo descubrimiento sonoro, si alguien se atreve que me diga que no le gustan...imposible

Atentos a esta versión de Pavement, seguro que la han aprendido en el colegio, ¿cuando llegarán a España los Maestros de Música Indie? Pensándolo bien, en Educación Física también podemos utilizar y enseñar canciones, y podrían ser de música indie ¿no?

Dicen que los chinos están en todas partes, no me extraña son mil millones, ahora también llegan a la música disco, son New Pants, dispuestos a competir con gente como New Order...


4 comentarios:

Gonzalo dijo...

Comparto absolutamente todo lo que dices: la planificación y la programación en el campo de las actividades físico-deportivas y en la educacion física son imprescindibles... pero particularmente y bajo mi punto de vista no me atrevería a llamar enfermedad a algo que en mi opinión debería ser una de las cualidades indispensables de toda persona dedicada a la docencia... Cuando te enfrentas a la realidad (la de la educación física en la escuela es muy diferente al campo del deporte o del rendimiento) son necesarias muchísimas dosis y dotes de improvisación (cada clase es un microcosmos, que se puede alterar en cualquier momento, y ante el que cabe dar respuesta dependiendo del contexto, y eso no se puede prever)... lo que no quiere decir que se dejen de tener claros los objetivos, los contenidos, las sesiones, las actividades, tras una reflexión coherente...
Ejercer y practicar la improvisación en nuestras clases, en definitiva, me parece un ejercicio muy saludable, que engrasa nuestros mecanismos de adaptación e impide que nuestra labor se convierta en la aplicación a toda costa de los que se prevee, se programa, se planifica... Viva la creatividad, que hace de nuestra profesión sea, sin duda alguna, la más hermosa!

Por cierto, enhorabuena por el blog, es genial, y animo con las opos!!!

Vocales dijo...

Vuelve a la competición...
la natación necesita de entrenadores como tú.

Me voy a plantear lo de las 7am antes de que me muera de hacer pies.

:)

viva los pavement, y sidonie viene a vlc. y paul weller y los pet shop boys

salva dijo...

Gonzalo: Estoy de acuerdo contigo, al hablar de enfermedad me estaba refiriendo al caso concreto del deporte de la natación. En cuanto a la improvisación en EF es evidente que por mucho que planifiques debes tener ese puntito de improvisación o creatividad que te saque de los apuros a los que te pueden someter los alumnos. Es algo saludable como tu dices pero como todo en la vida, sin abusar...
Un saludo y gracias por el comentario, me alegra que gente como tu lea el blog

Pedro: hoy hemos hecho 4000m podías haber venido...

noe dijo...

Salviiiiiiiii

Saludos desde londres!!!


Eso es planificar y lo demás son tonterias... y no miro a nadie... jajajajaja



Este martes nos vemosssssss, tengo morriñaaaa, esta ciudad huuele a pedo...



besets!!


cuando cena en base alfa???