viernes, 12 de diciembre de 2014

Corre Kilian, corre.

Siempre me ha gustado correr. Recuerdo que cuando era pequeño y nadaba en el club, me gustaba mucho la pretemporada porque salíamos a correr por el viejo cauce del río Turia. No se me daba mal, intentaba ir al ritmo de los nadadores mayores y casi siempre lo conseguía. Más tarde, ya como entrenador de natación, también solía salir en la pretemporada a correr con los chavales, íbamos al paseo de la playa dónde más de uno intentaba retar a su entrenador, que aceptaba el reto de buen gusto, aún sabiendo cual sería el resultado final.

Últimamente, veo a mucha gente que le ha dado por correr, amigos, conocidos y demás personas que hacen incluso turismo con las diferentes carreras, me parece estupendo, en serio, pero a mí no me llama en absoluto, de momento, yo sigo con lo mío que es nadar, aunque lo cierto es que cada vez nado menos. Sin embargo, admiro a todos aquellos y aquellas que corren porque sé el sacrificio que conlleva, no sólo realizar los 10, 21 o 42 km de una carrera sino el salir cada día a correr. 

No hace mucho leí el libro "Correr o morir" de Kilian Jornet y me gustó mucho porque me recordó aquella época de entrenamientos de pretemporada y también porque explica muy bien la dureza y el nivel de exigencia de esto del correr, sobre todo cuando quieres ser el mejor. Os lo recomiendo (si no lo habéis leído aún), especialmente a los que vais por ahí desgastando las suelas de las zapatillas, y de paso, no os perdáis el documental porque es espectacular, me dan ganas de salir a correr a mi también...